1ª Sección: Preparación pre-vuelo, montaje y desmontaje de planeadores e inspección pre-vuelo
Preparación de pre-vuelo
Antes de comenzar la práctica en vuelo el alumno debe ser interiorizado en tierra acerca de los siguientes temas:
1- Preparación para su instrucción y entrenamiento.
2- Montaje y desmontaje del planeador.
3- Inspección de pre-vuelo de todo el equipo a utilizar.
4- Amarre del planeador.
5- Manipulación en tierra.
6- Familiarización con la cabina (instrumentos, comandos, etc.).
7- Riesgos debidos a condiciones meteorológicas adversas.
8- Señales.
Aun cuando no existe impedimento para que una persona interesada en el curso realice uno o dos vuelos como pasajero antes de iniciarlo, no debe impartírsele instrucción formal sin cubrir previamente los tópicos señalados. Excepto el primero, los demás deben ser dictados en clases especiales o conferencias durante las primeras etapas del curso.
El alumno será asesorado sobre los requisitos a cumplimentar antes de iniciar oficialmente su actividad. Ello incluirá la obtención de su aptitud psicofisiológica, autorización de su padre, madre o tutor si es menor de edad y la de los útiles o equipos que le serán necesarios durante el desarrollo de la instrucción. Será asesorado sobre la forma en que debe llevar el registro de su actividad como alumno, para que en cualquier momento sea posible determinar el grado de instrucción impartida y su progreso en el curso.
Se le indicarán las zonas de práctica y las reglas elementales del tráfico local. De ser posible se le entregará un esquema de éste, como asimismo un resumen escrito de todo lo mencionado precedentemente.
Deberá advertírsele que únicamente un instructor habilitado está facultado legalmente para impartirle los conocimientos que le será necesario adquirir y que en ningún caso deberá recibir doble comando de otro piloto que no posea la licencia referida.
Montaje y desmontaje de planeadores
Aun cuando no es muy común la realización de esta operación en nuestros días —ya que las aeronaves se conservan montadas en los hangares—, la posibilidad de tener que proceder a un desmontaje y posterior armado está siempre presente. Esto ocurre cuando el lugar en que se aterriza, en vuelos de travesía, no permite el rescate con avión y debe utilizarse un tráiler remolcado por vehículo terrestre para retornar el planeador a su lugar de origen, o a otro apto para su traslado en vuelo.
Además, la práctica de esta operación hace que el alumno conozca en detalle cada una de las partes que componen su máquina y aprenda la importancia que tiene el seguir un procedimiento lógico y metódico, a fin de evitar omisiones o errores que puedan ocasionar posteriores problemas.
Lo ideal sería que esta instrucción se impartiera individualmente, pero debido a la posibilidad de dañar alguna parte de la aeronave durante el manipuleo, en cada curso se hará, por lo menos, una práctica de grupo.
Se enfatizará la necesidad de adoptar un procedimiento sistemático, especialmente durante el montaje. El uso de una lista de verificación y una inspección de pre-vuelo concienzuda, nunca será suficientemente recalcado.
Se aclarará al alumno que su práctica en esta operación no lo califica de ningún modo para pretender realizar reparaciones o sustituir partes del planeador.
Igualmente se insistirá sobre la necesidad de utilizar las herramientas adecuadas, que deben ser parte del equipo de la aeronave. No se permitirá, por ejemplo, el empleo de pinzas u elementos similares en lugar de las llaves requeridas para quitar o ajustar tuercas y tornillos.
Como guía de lo expresado, seguidamente se detallan las reglas más importantes a tener en cuenta durante estos trabajos. Ellas se aplican en general, debiendo el alumno conocer en detalle las de uso para la aeronave que habitualmente vuela.
- Trabaje en un lugar resguardado del viento.
- Si no es posible hacerlo, evite exponer partes de gran superficie directamente a éste. Manténgalas perfiladas.
- Consiga ayuda experimentada; si no le es posible obtenerla, instruya cuidadosamente a quienes lo auxilian para evitar daños personales o al material.
- Use las herramientas especiales —si fueran requeridas— en la forma recomendada, para simplificar y acelerar la tarea.
- Manipule los componentes del planeador con sumo cuidado para evitar dañarlos. Apóyelos sobre superficies acolchadas o terreno bien nivelado, asegurándose de depositar las alas y superficies de cola deslizándolas, para prevenir “pinchazos” en el recubrimiento por partes sobresalientes.
- Marque adecuadamente las herramientas para su rápida identificación. Una forma de lograrlo es pintar, por ejemplo, una tuerca o tornillo y la llave que corresponde con un mismo color.
- Desarrolle un procedimiento de rutina; ello reducirá la posibilidad de errores.
- Conserve herramientas, partes y repuestos en bolsas o cajas especiales para eliminar pérdidas y confusiones.
- Para evitar equivocaciones y ahorrar tiempo, instale pernos de seguridad, tornillos, etc., en los alojamientos respectivos.
- Mantenga una pequeña reserva de las partes más comunes para usarlas como reemplazo si fuera necesario.
- Reduzca —en lo posible— el número de elementos a instalar al comienzo de cada vuelo y retirar al final de los mismos.
- Complete cada operación antes de pasar a la siguiente.
- Las partes pequeñas —tales como tuercas y tornillos— nunca deben dejarse en el suelo, aun temporalmente, por cuanto existe la posibilidad de que se pierdan.
- Al confeccionar la lista de verificación para el montaje o desmontaje, se tendrán en cuenta los puntos referentes a alas, superficies de cola, comandos, carenados, tapas de registro, instrumentos y equipo auxiliar.
- Si alguna herramienta o herraje cae dentro del fuselaje o las alas, debe recuperarse de inmediato y no volar la aeronave hasta lograrlo. El descuidar esta recomendación puede traer como consecuencia que se deslicen dentro del planeador y traben los comandos.
- Cuando se complete el armado, antes de declarar la aeronave apta para la actividad, la misma deberá ser objeto de una cuidadosa inspección de pre-vuelo.
Inspección de pre-vuelo
Esta inspección debe realizarse por lo menos dos veces al día (antes del primer vuelo de la mañana o de la tarde). Es deber del instructor supervisar su ejecución y asegurarse de que todos los alumnos —especialmente en cursos numerosos— la cumplimenten el mayor número de veces posible.
Se hará hincapié en que la aeronave no puede ser reparada en vuelo y que el mejor seguro para evitar inconvenientes es comprobar en tierra el estado del material y subsanar cualquier novedad o, en caso contrario, no emplearla.
Otra consideración muy importante es hacer notar que la falta de conocimiento no se supera con buena voluntad. Algunas personas pretenden reparar —con buena intención, pero sin elementos o conocimientos— novedades que sólo pueden ser subsanadas por un especialista en estructuras de planeador y motovelero.
A continuación se detalla un procedimiento general para realizar esta inspección:
- Comience por la nariz: verifique su estado por daños; que el tubo pitot esté destapado; que las tomas estáticas y entradas de aire a la cabina no estén tapadas; los tubos venturi sin obstrucciones y asegurados.
- Gancho de remolque: comprobar su estado general, que funcione normalmente y esté debidamente asegurado.
- Patín: condición general y seguridad.
- Rueda y neumático: condición general; inflado; que esté libre de barro u obstrucciones y que el freno funcione debidamente.
- Parte inferior del fuselaje: condiciones generales, carenados en su sitio y asegurados.
- Cabina: comandos, spoilers, compensadores, instrumentos, cinturones y tapa de cabina en buen estado y asegurados.
- Ala derecha: recubrimiento, montantes, alerón, frenos de picada y spoilers en buen estado y funcionamiento.
- Fuselaje entre ala y empenaje: estado general; arrugas en el recubrimiento pueden indicar esfuerzos exagerados.
- Empenaje: condición general, pernos y montantes de fijación, recubrimiento y timones.
- Lado izquierdo del fuselaje: igual que el derecho.
- Ala izquierda: igual que el ala derecha.
- Rueda o patín retráctil: condición general y operación.
- Lado izquierdo de la sección de nariz: condición general; además deben verificarse los equipos de remolque.
- Inspección completa del avión de remolque (a cargo del piloto remolcador, según el manual de la máquina).
- Inspección de la toma del remolque y del mecanismo de desprendimiento.
- Inspección del cable o soga: longitud, espesor, estado, puntos debilitados o “quemados”, etc.
- Anillas: que no estén deformadas, gastadas o fisuradas, y que respondan a las especificaciones del planeador.
- Ganchos de desprendimiento: deben ser objeto de control y mantenimiento periódico, incluyendo limpieza, lubricación y verificación de desgaste de componentes.
Información de contacto
Si usted tiene deseos de volar en planeador, no dude en contactarnos.
Teléfono: +54 (0351) 4940821
Correo electrónico: Administrador de Web: José Ignacio Otero joseiotero@hotmail.com