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Club de Planeadores Los Caranchos

Aer�dromo:  Ruta Provincial C-45  -  ALTA GRACIA  -  Departamento Santa Mar�a  -  Provincia de C�rdoba  - Rep�blica Argentina


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REMOLQUE POR AUTOMOVIL
Ing. ROGELIO BERTOLINI

Trabajo presentado en el Congreso Nacional de Vuelo a Vela
realizado en Z�rate, Pcia. de Bs. As., Argentina
14 al 17 de Agosto de 1971

[ Remolque por autom�vil ] Remolque por torno ]

PALABRAS PREVIAS

Pocos d�as antes de que se realizara en Z�rate el �ltimo Congreso Na�cional de Vuelo a Vela, aqu� en C�rdoba tuvimos la idea de presentar en �l un informe de las experiencias que desde hace a�os venimos realizando en Ju�rez Celman con remolque por autom�vil.
Lamentablemente el tiempo disponible que muy escaso y el d�a anterior a la inauguraci�n s�lo pude entregarle al presidente de la Comisi�n T�cnica de la F.A.V.A.V. unos borradores totalmente desordenados e incompletos, que se publicaron tal como estaban.
Por ese motivo quienes leyeron esa publicaci�n habr�n encontrado dis�crepancias, errores, t�tulos equivocados, superposiciones, conceptos dif�ciles de interpretar. etc.
Estas palabras previas son pues para pedir disculpas por todo esto, pero creo que estaba justificado porque de todas maneras quer�amos que los asis�tentes al Congreso se enteraran, al menos someramente, de la labor que ve�n�amos realizando.

INTRODUCCION

Desde los comienzos del vuelo a vela se ha venido utilizando el autom�vil como un excelente medio de realizar los envuelos. En nuestro pa�s, donde hay grandes llanuras que permiten disponer de pistas de suelo firmes, orien�tadas correctamente con respecto al viento y de longitud suficiente y donde en cambio es muy raro encontrar, en las cercan�as de los centros poblados, colinas adecuadas para remolque por sandows, que fuera el tipo de envuelo por antonomasia en Europa, el autom�vil fue el auxiliar indispensable para la pr�ctica de nuestro deporte hasta que la formaci�n de un parque de avio�nes remolcadores permiti� ir sustituy�ndolo gradualmente, hasta llegar al momento actual en que se puede decir que toda la actividad se realiza con aviones.
Es indudable que el remolque por avi�n brinda una amplitud de servicio tal que desde el punto de vista funcional es inmejorable, pero dado el incesante aumento de sus costos de adquisici�n, mantenimiento y operaci�n se justifica la b�squeda de otro medio de envuelo que, aunque se utilice en forma complementaria, disminuya los costos operativos. Por otra parte no hay que olvidar que el remolque por avi�n, como es obvio, requiere pilotos remolcadores y muchas veces ocurre que en el momento de salir a volar no hay ninguno en el campo; muchos buenos vuelos se han perdido por falta de un piloto remolcador. En cambio un remolque por autom�vil lo puede hacer cualquiera que sepa manejar autos. Por todas estas razones un grupo de pilotos del Club de Planeadores C�rdoba inicialmente propuso la adqui�sici�n o construcci�n de un torno, por considerar que era el elemento que solucionar�a nuestros problemas.
Fue as� que en la reuni�n de Comisi�n Directiva del 23/5/67 se me en�carg� la ejecuci�n de los c�lculos, planos y estimaci�n de costo de un torno. En octubre de ese mismo a�o present� mi trabajo a la C. D. pero se hizo evidente que la inversi�n inicial era superior a nuestros medios en ese momento.
Esto reactualiz� nuestro inter�s por el remolque por autom�vil, sistema que adem�s siempre fue defendido por algunos de nuestros pilotos (Tacchi y R�os por ejemplo) cuya principal ventaja con respecto al torno consist�a en que ya cont�bamos con el viejo Chrysler o con uno que otro veh�culo facilitado por alg�n socio del Club.
Luego de sucesivos cambios de ideas y alg�n intento aislado de remolque con Baby nos presentamos a la C. D. Picchio, Tacchi, R�os y yo y en la reuni�n del 28/3/68 quedamos autorizados a efectuar una serie de pruebas para determinar la factibilidad del sistema.

EXPERIENCIA DE VUELO

Luego de reunir los elementos necesarios para efectuar los remolques, como se explica m�s adelante, el 1IV/68 empezamos la actividad. Ese d�a hab�a unos 15 Km/h de viento y luego de un par de remolques hechos por Picchio con 450 m. de alambre, usando nuestro Ka 6 y el Chrysler, hice un remolque yo con 570 m. de alambre y logr� 460 m. de altura. Hac�a m�s de 10 a�os que no efectuaba un remolque por auto y adem�s era la primera vez que usaba gancho ventral pues nunca hasta la fecha me remolcaron por torno y sin embargo consegu� una buena altura. Con esto quiero sig�nificar que el remolque por auto, tal como lo venimos realizando nosotros es de f�cil adaptaci�n para un piloto con algunas horas de vuelo; eso s� se deben cumplir las exigencias m�nimas de seguridad.
Todos los que intervinimos en esta experiencia hab�amos hecho remol�que por auto con anterioridad, pero ya sea con los primarios o con los Baby, H�tter 17, Rh�nbussard, etc. siempre utiliz�bamos gancho de nariz y alambre de no m�s de 270 m. de largo. Ahora en cambio contamos con el gancho ventral con que vienen equipados todos los veleros modernos gracias al empleo muy generalizado en Europa y EE. UU. del torno y algo tambi�n del autom�vil.
La diferencia entre uno y otro gancho es muy grande desde el punto de vista de las posibilidades de remolque. El gancho de nariz no permite cabrear tanto como el ventral pues por un lado el momento flector aplicado al fuselaje puede ser importante afectando seriamente la estructura y por otro lado al llegar a cierta altura se produce un cabeceo, que a veces es muy violento, y obliga al piloto a disminuir la presi�n sobre la palanca para que cese y reci�n volver a cabrear suavemente. Todo esto impide lograr las alturas que se consiguen con el gancho ventral.

Detalle del sistema de enganche del paraca�das.

A partir del 1/5/68 hemos venido realizando remolques con distintos veh�culos, con distintas m�quinas y con diversas condiciones meteorol�gicas. Si bien las alturas logradas variaron mucho, estas variaciones se debieron principalmente a fallas del autom�vil de remolque.
A continuaci�n doy algunas indicaciones �tiles que conviene tener en cuenta. Durante el decolaje hay que cabrear con cuidado hasta tener unos 5 a 10 m. de altura y luego seguir llamando suave pero firmemente hasta que la m�quina tenga unos 45� de inclinaci�n con respecto a la horizontal. Algunas veces he subido con m�s de esta inclinaci�n pero me parece dema�siada y no rinde bien el remolque.
Al comienzo del remolque el piloto debe estar muy atento por un posible corte del alambre. En una oportunidad hice un decolaje muy exigido y se cort� el chicote de soga cuando ten�a muy pocos metros de altura y estando la m�quina demasiado cabreada pero como tenia suficiente velocidad piqu� violentamente, recobr� la l�nea de vuelo y aterric� normalmente.
Se debe cuidar la velocidad en todo momento. Si no es suficiente se sube poco y como es l�gico puede llegarse a la p�rdida y en cambio si es demasiado elevada se le pueden causar esfuerzos grandes a la estructura del planeador. Generalmente los manuales indican tanto la m�xima velocidad admisible como el esfuerzo de tracci�n m�ximo y m�nimo tambi�n en el gancho. Esto �ltimo sirve para conocer cu�l es la fuerza m�nima necesaria para lograr el ascenso, es decir que con menos no se logra el envuelo.
El comando de profundidad debe ser accionado con suavidad, especialmente al cabrear. No hay que olvidar que con el gancho ventral la palanca queda muy liviana pero los esfuerzos de flexi�n en el ala son importantes.

Rogelio Bartolini

Uno de los problemas m�s dif�ciles de resolver durante el remolque es acertar con la velocidad adecuada que en cada momento debe tener el veh�culo de remolque. Esto se agudiza cuando hay viento arrachado o cuando en el curso de un remolque el planeador atraviesa zonas de ascendentes o des�cendentes y mientras m�s alto se vuela m�s dif�cil es la apreciaci�n para el remolcador. Indudablemente que aqu� la experiencia juega un papel important�simo pues es pr�cticamente imposible dar indicaciones meramente te�ricas en especial cuando no se cuenta con medios t�cnicos adecuados como tensi�metros o elementos de comunicaci�n entre piloto y remolcador.
Nosotros ensayamos el uso de se�ales entre planeador y auto, como por ejemplo mover tim�n de direcci�n en caso de que la velocidad fuera excesiva o hacer oscilar el planeador alrededor de su eje longitudinal, moviendo alerones, en caso de que fuera poca, pero esto no resulta efectivo pues dada la gran distancia entre ambos no se aprecia con claridad la se�al y adem�s puede una racha moverlo y el remolcador interpretar que es una se�al.

Indudablemente que un contacto por radio soluciona el problema. Un par de Walkie -Talkie fueron ensayados con resultados diversos pues en algunos casos el motor del auto produc�a mucha interferencia.
No s� qu� eficacia podr� tener  el uso de un tensi�metro. Pienso que si las indicaciones son precisas, la lectura es f�cil y clara, el cuadrante se puede ubicar en un lugar bien visible del tablero del auto y la sensibilidad es buena ha de ser el instrumento ideal pues de esa manera conociendo de antemano qu� tensi�n requiere cada m�quina el remolcador se limitar� a mantener dicha tensi�n pudiendo entonces el piloto regular la velocidad f�cilmente. Pero claro est�, se trata de un instrumento dif�cil de conseguir aunque si los clubes se deciden a realizar remolques por auto en forma intensa creo que podremos solucionar de alguna forma este asunto.
El momento m�s cr�tico del remolque por auto indudablemente es el del corte. Las exigencias de seguridad en este asunto deben cumplirse indefectiblemente, para evitar situaciones apremiantes. Considero oportuno recordar que algunos accidentes graves se produjeron por fallas en el corte.

a) Tanto el gancho del planeador como el del auto deben estar en perfecto estado de funcionamiento es decir no deben acusar desgastes excesivos, deben estar limpios y lubricados y bajo ning�n concepto se admitir� que presenten s�ntomas de atascamientos. Otro tipo de falla de los ganchos es que las dimensiones del aro delantero no sean las correctas y en ese caso pueden tender a encajarse las argollas. Nuestro Phoebus ten�a ese problema y fue necesario modificarlo. Todo lo que se insista en este punto de los ganchos es poco. De su seguro funcionamiento depende la vida del piloto.

b) Las argollas deben tener tambi�n las dimensiones correctas y el material adecuado pues de lo contrario deben deformarse y en ese caso tambi�n se podr�n atascar.

c) El piloto y el remolcador, como as� tambi�n los ayudantes convendr�n previamente qu� actitudes adoptaran en caso de falla del corte. Puede ocurrir que falle el gancho del planeador pero que accione bien el del auto. En ese caso el alambre quedar� colgando de aqu�l pero el piloto no puede verlo por lo que se le deber� avisar. Nosotros convinimos que el auto hiciera c�rculos continuos en la pista con lo que el piloto advertir�a lo que estaba ocurriendo.

La forma conveniente de operar en la faz final del remolque es como sigue: unos 200 m. antes del extremo de la pista del remolcador, cualquiera sea la altura tomada por el planeador, disminuir� la velocidad suavemente con lo que el planeador tambi�n bajar� la suya y el piloto se ver� obligado a picar para evitar la p�rdida. Generalmente en este caso el gancho acciona s�lo porque son autom�ticos. De todas maneras el piloto deber� tirar varias veces del disparador para asegurarse el corte. Cuando el remolcador vea que el paraca�das comienza a caer deber� acelerar r�pidamente para estirar el alambre y evitar la formaci�n de "galletas" en �l; a todo esto el ayudante que va en el auto debe estar bien atento y con la soga de accionamiento del gancho en la mano y muy poco antes de que el paraca�das toque el suelo ti�rar� de ella. De esta manera el alambre queda bien estirado en la pista. Desde luego que la distancia de 200 m. mencionada es s�lo indicativa pues depende del viento, de la altura tomada por el planeador, etc.
En caso de que falle el corte y el planeador quede con el alambre col�gando considero que lo m�s conveniente es sacar frenos y bajar virando al�rededor del auto hasta cerca del suelo y aterrizar lo m�s cerca posible de aqu�l.
Desde el 1� de mayo de 1968 hasta la fecha se han realizado 86 envuelos discriminados as�:

            PIRAT                         6

            Ka 6                            47

            PHOEBUS                 15

            BABY III                       2

            BOCIAN                     14

            S. AUSTRIA SH       2

            TOTAL                        86 ENVUELOS

 

Altura m�xima, lograda en varias oportunidades: 460 m.
Tiempo de remolque desde iniciaci�n de carreteo hasta el corte: 55s. a 1m. 10s.
Lo que sigue es un an�lisis de las condiciones que, seg�n mi experiencia sobre este tema, deben cumplir los elementos que intervienen en un remolque por auto:

a) Pista. Todos los vuelos los efectuamos en la pista Norte-Sur del Aer�dromo Ju�rez Celman, que tiene 1.500 m. de longitud y 50 m. de ancho. Como se vio anteriormente la longitud de esta pista per�mite tomar buenas alturas, cosa que hemos podido comprobar aun en d�as de poco viento. La longitud de pista y la intensidad de viento son dos factores que est�n �ntimamente relacionados. Contando con viento fuerte se puede subir bien con pistas cortas pero hay que tener en cuenta que mientras m�s fuerte es el viento m�s riesgosa es la operaci�n.
Con viento cruzado, digamos de unos 45�, se puede operar bien pero en el decolaje el planeador debe salir bien orientado, el ayudante que corre la punta de ala lo debe mantener alineado correctamente y el piloto debe evitar que el planeador le "gane". Esto en especial para el caso de volar con los Standard Austria. Una vez en el aire se puede optar por enfrentar el viento o seguir en l�nea con la pista; claro esta que se producir�n desplazamientos transversales, que no afectan al vuelo en s�, pero en cambio pueden hacer que el alambre caiga fuera de la pista. Si el campo es grande el alambre caer� en �l; si la pista est� al borde del campo y a sotavento suyo el alambre caer� fuera. Naturalmente pueden producirse trastornos e incluso accidentes si hay cables de alta tensi�n o caminos o edificaciones en las cercan�as. Estas cosas deber�n tenerse en cuenta cuando se re�molque con viento cruzado.

b) Autom�vil. Se utilizaron los siguientes veh�culos:

Chrysler mod. 1930 con motor y caja de Estanciera IKA.

Chevrolet mod. 1938.

Pick-up Chevrolet 1965.

Baqueano IKA mod. 1964.

Gladiator IKA Tornado caja ZF 4 velocidades.

Ford Falcon 1966.

Cuando hay viento digamos 20 Km/h., la velocidad del auto con respecto al suelo durante el remolque se reduce bastante y la ca�rrera de decolaje tambi�n por lo que la potencia necesaria es menor. Cuando no hay viento y m�s a�n si la pista es corta se requiere una gran aceleraci�n para qua la carrera de decolaje no sea muy larga y por lo tanto la potencia del auto debe ser grande.
Ahora bien si disponemos de un veh�culo potente y de mucha salida, como por ejemplo un Torino TS, al aplicarle toda la potencia las ruedas motrices patinan desaprovech�ndose la energ�a sin con�seguir la aceleraci�n que se busca. Algo puede mejorarse agregando peso al ba�l pero no es mucho el peso que razonablemente se puede agregar y por otra parte este peso aumenta la inercia del veh�culo y resulta un factor negativo.
Una soluci�n m�s racional pareciera ser la propuesta por nues�tro amigo Tacchi que consiste en colocar el gancho de tracci�n en un soporte apropiado a mayor altura que la acostumbrada, digamos 1,50 m. a 2 m. sobre el nivel del suelo; en este caso la tracci�n del alambre origina un momento que disminuye la carga sobre el suelo de las ruedas delanteras y aumenta la de las traseras, mejorando as� las condiciones de adherencia.
Esta soluci�n no ha sido experimentada a�n por nosotros de modo que s�lo es una idea que creo convendr�a poner en pr�ctica.

c) Alambre de tracci�n. La selecci�n del elemento tractor adecuado es sencilla: hay que optar por soga, cable de acero o alambre de acero.
La soga queda descartada de inmediato por su gran elasticidad, baja resistencia al desgaste, gran volumen que dificulta su manipu�leo estando arrollada, precio, etc.
Quedan pues el alambre de acero y el cable de acero.
Una ventaja del cable es que puede utilizarse tanto para remol�que por autom�vil como por torno con tambor de cualquier di�metro.
Cabe agregar que el alambre puede tambi�n usarse para remol�que por torno, a condici�n de que su tambor de arrollamiento tenga un di�metro suficiente como para no producir deformaci�n perma�nente en el alambre.
De todos modos para remolque por autom�vil considero que el alambre es m�s adecuado por las siguientes razones principales:

1.                        Menor costo de adquisici�n.

2.                        Menor vulnerabilidad al desgaste, corrosi�n, fracturas por fle�xi�n y otros factores de deterioro. Se debe tener en cuenta que los alambres que forman un cable de acero de 5 mm. de di�metro, de construcci�n normal (6 x 7) tienen alrededor de 5 o 10 mm. de di�metro, por lo que la abrasi�n que se produce al ser arrastrado disminuye considerablemente su vida �til.

3.            Mayor facilidad de manipuleo pues su mayor rigidez permite arrollarlo con comodidad en un carretel de di�metro adecuado. El cable en cambio tiende a enredarse m�s f�cilmente y es impres�cindible el uso de guantes de cuero para evitar heridas producidas por los alambres cuando empieza a cortarse.
Por todo lo que acabo de expresar en nuestras pruebas utilizamos alambre de acero. Se compr� un rollo de 630 mts. de largo del tipo llamado San Mart�n reforzado, galvanizado, de secci�n el�ptica.
En uno de sus extremos se aplic� el consabido juego de ar�gollas de remolque y en el otro un acoplamiento para conectar un chicote de soga de remolque de 4 mts. de largo, que tiene in�corporado un paraca�das de tela de 0,80 mts. de di�metro. El uso de este paraca�das es indispensable pues al caer el alambre luego del corte se mantiene estirado mientras el auto contin�a avan�zando hasta que poco antes de tocar el suelo reci�n se desprende de aqu�l, de esta manera el alambre no se enreda y si el piloto mantiene el planeador en forma adecuada (a barlovento de la pista durante el remolque aun con viento cruzado), puede lograr que el alambre caiga en �sta.Otro elemento necesario es un "destorcedor", es decir una articulaci�n alrededor del eje longitudinal del alambre.

d) Gancho. En los autom�viles utilizados se instal� un gancho com�n no autom�tico del tipo usado en Baby. No es mucho lo que se puede hablar de los ganchos, pero hay una condici�n imprescindible que debe cumplir:  funcionamiento seguro con cualquier �ngulo del alambre. Han ocurrido muchos casos en que por diversas circunstancias no se desprendi� el alambre del gancho del planeador al finalizar un re�molque, y en ese caso se debe desprender desde el autom�vil. La ubi�caci�n m�s com�n es la parte posterior del coche m�s o menos a la altura del paragolpes. Sin embargo no es lo m�s apropiado porque durante el decolaje la atracci�n del alambre ayuda poco a aumentar la adherencia de las ruedas al suelo y cuando el planeador ha tomado altura y por ende el �ngulo del alambre respecto al suelo es mayor, la componente vertical de la tracci�n reduce la carga normal sobre las ruedas posteriores disminuyendo tambi�n en este caso la adhe�rencia. EI punto �ptimo de aplicaci�n del gancho tal como lo dije en el inciso b) se debe determinar para cada veh�culo, pero se encuentra algo por delante de la rueda trasera y a una altura de unos 1,50 mts. con respecto al suelo.

COMPARACION CON EL REMOLQUE POR TORNO

Quiero advertir que no tengo experiencia directa con respecto al remol�que por torno pero no obstante har� algunas consideraciones que creo son razonables. En primer lugar enumerar� algunas ventajas e inconvenientes de ambos sistemas.

a) Remolque por autom�vil.

Ventajas: Se puede realizar con cualquier veh�culo automotor de potencia media.

Puede utilizarse cable, alambre, soga, etc., aunque tenga nudos e incluso combinaciones de ellos.

El veh�culo de remolque se puede utilizar para todas las otras tareas.

Inconvenientes: Requiere indefectiblemente una pista adecuada para que el veh�culo de remolque pueda desplazarse.

El consumo de combustible es algo mayor que el de un torno.

b) Remolque por torno.

Ventajas: Requiere s�lo una pista para el decolaje del planeador ya que el torno puede estar ubicado fuera de ella.

Menor consumo de combustible.

Inconvenientes: Generalmente debe funcionar con cable que es m�s caro y dif�cil de manipular que el alambre.

Requiere un veh�culo auxiliar para traer de vuelta el cable; este veh�culo puede ser muy liviano.

El torno s�lo sirve para remolcar, es decir que es una inversi�n de capital para un uso espec�fico.
Con lo que antecede ya podemos tener una idea aproximada de la cues�ti�n. Deseo destacar que si se dispone de una buena pista, lisa y de suficiente longitud, el remolque por autom�vil se puede efectuar sin inconvenientes con s�lo conseguir un veh�culo adecuado, cosa m�s f�cil de obtener en nuestro pa�s que un torno.
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